viernes, 9 de mayo de 2008

La incríble fotuna de estar vivo

Tengo dos pulmones, sí,
que me recuerdan involuntarios
que estoy vivo,
que chirrían cuando les pido
que devuelvan lo que cogen
en el inflo que me desinflo.
Aire en mi boca y en las narices,
en mis ojos y en el pelo
no es aire, es viento
despeinándome la idea fija
de seguir existiendo.

Tengo una tos, un sudor frío
un escalofrío
empujado por la corriente
de un río de recuerdos,
de miedos y sensaciones
que anudan
un mundo sin hada,
sin musa,
ni nada.

Tengo una ceja fruncida,
una cicatriz en la cara
de un golpe de vida.
Un gesto, un reflejo
¿Mío o del espejo?
Un duelo que llora
en la frente y en el pecho
por la memoria
muerta de pena

Tengo...no sé que tengo,
que a la hora de la cena
me dio por pensar
que aquí sigo,
que no sé que tengo
que... es que...estoy vivo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero que chirríes de hiperventilación amorosa,
que tosas de sensaciones buenas,
que de un golpe de beso
tu cicatriz olvide
que te intuías vivo
sintiéndote muerto.

Anónimo dijo...

no tengo nada
porque me encadeno a los adoquines
y muero bajo las olas
y anido en sus espumas